Una vecina exige a la justicia la detención de su ex pareja que fue denunciada al violar la restricción por violencia de género en dos oportunidades

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Uno de los aspectos centrales en la protección de víctimas de violencia de género es que se avance con celeridad en la determinación y el cumplimiento de las órdenes de restricción. Este caso de una vecina de Carlos Paz, deja expuesta la situación de vulnerabilidad de en la que se encuentran muchas mujeres cuando los tiempos de accionar de la policía y la justica se dilatan.

El viernes 22 de diciembre Natalí se encontraba almorzando con su hijo en una panchería ubicada en pleno centro de la ciudad de Carlos Paz. Por ese punto, su ex pareja pasó en dos oportunidades y luego se paró frente al local de comidas del otro lado de la calle.

“La primera vez que pasa lo ve mi hijo. Yo empecé a tener taquicardia a temblar porque uno piensa que te puede pasar lo peor. Pasó por segunda vez. Estuvo queriendo cruzar la calle. Aprieto el botón antipánico, llamo a los policías que están en la posta de los alfajores La Quinta y empiezo a gritar”, contó Natalí a VillaNos Radio.

En ese momento, indicó que su expareja se dirigió hacia el pasaje del Carmen y dio precisiones sobre las características de su ropa. “Yo estaba mal llorando. Los policías en vez de salir a buscarlo me estaban consolando. Solo un policía actuó, se metió en contramano y fue a buscarlo. Me dijo que no dió con el sujeto”, advirtió.

Luego, se dirigió a la comisaría y allí quedo demostrada la ausencia de perspectiva de género en el accionar policial ante este tipo de denuncias. “Estuve 7 horas y media en la unidad judicial. Salimos a las 20 hs. Me revictimizaron”, afirmó. ¿Qué pasó? ¿Qué hiciste? ¿Qué hiciste vos para que se acerce? ¿Le dijiste algo?, fueron algunas de las preguntas que tuvo que responder durante su declaración.

El hombre fue denunciado el 15 de noviembre por violencia física y sexual. En ese momento se libró una orden de restricción perimetral que fue trasgredida por su agresor en dos oportunidades el 30 de diciembre y el 22 de enero.

“Primer hecho fue el 15 de noviembre donde hubo una violencia física después de una discusión que tuve en la casa de él. Estuve 5 días sin salir de mi casa. No me animaba a hacer la denuncia, me tomó tiempo, la Hice el 29 de noviembre. Me costó decir todo lo que he vivido. Fueron agresiones supuestamente leves”, relató.

“Me quiso matar con un martillo. (…) Me pegó una patada en la vagina”, aseguró. Sin embargo, la deposición policial el episodio quedó asentado como lesiones leves. En ese momento, ella rechazó el botón antipánico, porque consideró que su expareja no se le iba a acercar dado que su ex pareja es un conocido empresario turístico de nuestra ciudad.

“El segundo hecho fue el 30 de diciembre y se acercó a mi casa con una pistola a las 3.30 de la mañana. Hubo un forcejeo. Cunado veo el arma me hice pis encima por el miedo. La primera vez también me pasó cuando me agarró del cuello”, continuó relatando.

“Hice la denuncia nuevamente. Él ya tenía restricción. Voy a la policía y me veo toda golpeada, el filo de la puerta dio sobre mi cara. Me entregaron el botón antipánico rápidamente”, agregó

El 25 de diciembre se concretó un allanamiento en la vivienda del supuesto agresor en búsqueda del martillo, un mes después de la primera denuncia. “Por supuesto dio negativo. El 31 de diciembre le hacen otro allanamiento para encontrar el arma de fuego, dio negativo”, detalló.

Hasta el momento ni Natalí ni su abogada Daniela Pavón pudieron conocer si la fiscalía N° 3 que está a cargo de la causa avanzó en una imputación. Vale destacar que Pavón es la representante de la familia de Cecilia Basaldúa, la joven que fue hallada asesinada el 25 de abril en Capilla del Monte.

“Él violó la restricción dos veces. A veces pienso que la tercera vez cuando rompa la restricción voy a estar muerta. No puedo salir a la calle, siempre fui deportista, quiero reabrir las puertas de mi agencia de viaje y no puedo. Ni siquiera puedo hacer las compras tranquila, es una cuestión psicológica”, manifestó.

Desde el primer ataque toma medicación para poder dormir y estuvo con una consigna policial hasta el 9 de enero, pero desde esa fecha se la sacaron. También, sostuvo que ha recibido amenazas dirigidas a ella y a sus dos hijos.

“Tengo acompañamiento psicológico de la Casa de la Mujer, estoy en un grupo de 5 o 6 mujeres que estamos pasando por la misma situación. Psicológica, emocionalmente y laboral no estoy bien. Lo que hoy pido es justicia. Hoy este hombre está libre por la calle”, explicó.

Natalí decidió hacer pública su experiencia, para demandar celeridad en el accionar judicial y “que llegue a Derechos Humanos de la Nación”. “Es reconocido, no quería hacer la denuncia porque dije ‘no me van a dar bolilla’ y mirá lo que pasó. Es una persona importante económicamente y socialmente. Tengo que pensar eso, porque si no estaría preso”, subrayó.

Sr. fiscal ¿qué está esperando para que usted actúe, para que esto no quede impune?, cuestionó a los funcionarios judiciales que son responsables por su caso.

Y concluyó con un mensaje dirigido a otras personas que pueden estar pasando situaciones de violencia en sus hogares o con sus parejas: “Que todas estas mujeres que están callando, que tienen ex maridos y novios que las están acosando que no tengan miedo y no se queden calladas. Que no callen y aún mas teniendo hijos, que lo hagan por sus hijos.”

Si vos o una persona conocida está atravesando una situación de violencia de género, no dudes en llamar:

– Línea nacional gratuita las 24 hs. 144

– Línea provincial gratuita las 24 hs. 0800 888 9898 (Polo de la Mujer)

– Línea local 03541 436449 o 435093, WhatsApp 3541-219251 (Casa de la Mujer y la Familia)