Movilización y caravana de la COOPI: los colores del cooperativismo en defensa del agua como derecho y el trabajo digno

Carlos Paz Gas Coopi Portada

Este miércoles se concretó una nueva marcha del cuerpo social de la Cooperativa Integral que inundó con la mística y las banderas del movimiento cooperativo las calles del centro de Carlos Paz para visibilizar el conflicto por el servicio de agua potable, ante el intento de municipalización por el gobierno de Carlos Paz Unido. A lxs trabajadorxs, delegadxs, concejerxs, directivxs y vecinxs autoconvocadxs se sumó una caravana con los móviles, camionetas, camiones y retroexcavadoras que posee la cooperativa.

Pasadas las 10 de la mañana comenzó la nutrida protesta a dar sus primeros pasos desde la Av. Arturo Illia, bajo el puente Uruguay. Luego, transitó las calles Cassaffousth, Sarmiento, 9 de Julio, General Paz, Libertad, Alberdi y San Martín para finalizar con una asamblea y abrazo solidario a la institución frente a su sede central, en Moreno y Alvear.

“Marchamos por nuestros derechos y los de todos los ciudadanos, el derecho al agua potable y a la no privatización del servicio. La cooperativa es una institución emblemática para los aspectos en que el Estado está ausente en esta ciudad desde hace mucho tiempo como en la cultura y en los servicios públicos”, afirmó a VillaNos Radio Marianela Scagliarini, trabajadora a cargo de la atención al usuarix por todos los medios alternativos no presenciales.

Y sumó una definición sobre lo que significa esta institución de más de medio siglo para la región: “La COOPI es sinónimo de solidaridad, de compromiso, de apertura, de trabajo con los otros. Todo lo que no es en este momento el gobierno municipal”

Los colores que representan al cooperativismo plasmados en una enorme bandera de más de 50 metros de largo marcaron esta mañana el ritmo y la fuerza del reclamo por la apertura de un proceso de diálogo para debatir la situación del servicio de agua potable de la ciudad y la intervención del gobierno provincial y nacional para resolver el conflicto.

“Defendemos a la COOPI, porque es el mejor trabajo que podemos tener. No queremos pasarnos a la municipalidad, ninguno de los trabajadores se quiere anotar en el registro de trabajadores municipales, porque queremos condiciones dignas de trabajo”, aseguró Gustavo Crivello, inspector de la Obra de Gas Natural por la cooperativa.

En ese sentido, la demanda de una instancia de negociación está activa permanentemente, pero cobra más fuerza cuando se lleva la lucha a la calle. Crivello dejó este mensaje dirigido al gobierno, “que dialoguen, que aprendan a dialogar, porque sin diálogo no pueden construir nada ni con una concesionaria de agua ni con ningún sector de la ciudad”.

El ingeniero Facundo Ganancias, coordinador de Planificación, agregó el pedido de “que se haga un contrato como corresponde en el que las pautas estén bien marcadas y los órganos de control que tiene el municipio los ponga en funcionamiento, para que después no hablen y digan cosas que después no controlan”.

Durante la movilización lxs trabajadorxs expresaron con bombos, banderas y cánticos un contundente rechazo a la decisión del intendente Gómez Gesteira de despojar a la COOPI del servicio. La batucada le daba ritmo a las canciones que expresaban el sentir del cuerpo de trabajadorxs en lucha: “Traigan a Gesteira (Daniel) y Avilés (Esteban) para que vean que la COOPI no cambia de idea, pelea, pelea por la institución” y “La COOPI no se vende”.

“Como va a hacer para reemplazar a todo esto, no tiene la capacidad para hacerlo. No tiene capacidad, no tiene nada jamás tuvo nada para ningún servicio ni siquiera el alumbrado público. Lo único que saben hacer es poner lamparitas”, sentenció sin vueltas Silvina Escobar, que hace 16 años trabaja en la cooperativa, sobre la falta de experiencia del municipio en la prestación de los servicios públicos.

El despliegue de la flota de vehículos y máquinas fue una forma de mostrar a la ciudadanía la inversión realizada por la institución para garantizar un servicio de agua de calidad en la ciudad. “Es un orgullo, una muestra más de la transparencia de la cooperativa, de la inversión de tener herramientas y maquinarias acordes a la prestación que se tiene”, valoró Ganancias.

“La calidad de los servicios se basa en el compromiso de todos los trabajadores, en las inversiones permanentes y en pensar en el otro. Todo peso que entra se invierta en mejorar el servicio. Eso se demuestra en este periodo este año, que en una de las sequias más grandes que ha tenido Carlos paz y con mayor población en la región, hemos podido abastecer de agua a esta zona sin ningún tipo de problema ni en cantidad ni en calidad. Eso es la COOPI y por eso la defendemos”, explicó.

Vale mencionar que la eficiencia y buena valoración del servicio que hay las localidades abastecidas por la cooperativa, no se replica en otros puntos del centro y norte de Punilla donde el servicio de agua está en manos municipales. Las poblaciones de Bialet Massé, Cosquín y Capilla del Monte tienen una prestación en crisis y con graves deficiencias.

La marcha fue una demostración de la unidad del cuerpo de trabajadorxs. En ese marco, VillaNos Radio consultó a varixs sobre cómo están atravesando esta situación y qué representa la cooperativa en sus vidas.

“Es un colectivo de trabajo excepcional. La COOPI en mi familia es todo. Esta afrenta es imperdonable. Es una tremenda injusticia, porque es quitar una fuente de trabajo digna y enfrentarnos con los ciudadanos que están precarizados en el municipio. Es una impotencia total por un capricho, así vamos hacia la precarización. Con mucha angustia e incertidumbre. Con este sueldo sostengo mi familia, tengo tres hijos y mi esposo es carpintero. Estamos muy angustiados. No entiendo este atropello, porque es pura maldad”. (Edurne Estévez, hace 15 años empezó en el área de Relaciones Laborales y desde el 2015 es coordinadora del secundario para adultos)

“Es parte de la vida de uno, es una familia donde uno encuentra apoyo todos los días y está dispuesto a dejar todo. El mensaje es que estamos todos más unidos que nunca.” (Pablo Bertorello, entró a la COOPI hace 17 años y se desempeña en el departamento de electromecánica, haciendo el mantenimiento de redes de agua y cloacas)

“Para mí significa mi vida, para mí es todo. Me faltan 15 años y mi anhelo y mi deseo es jubilarme en la COOPI.” (Julio Guzmán, trabaja hace 28 años)

La profunda preocupación que comparten lxs trabajadorxs por el riesgo que la municipalización representa para la continuidad de los puestos de trabajo es compartida por sus familias, por eso Gisela (compañera de un trabajador que está en mantenimiento y es operario hace 4 años) junto a otros familiares participó de la protesta.

“Por todas las fuentes de trabajo que se van a perder, que la gente tome conciencia de las familias que se van a quedar en la calle en plena pandemia. Es una incertidumbre bárbara y te genera una tristeza, porque no sabes que va a pasar”, contó.

La movilización estuvo encabezada por una barredora con la frase “Defendamos la Coopi” y esta expresión se hizo carne en la incondicional presencia del Consejo de Administración de la institución y también de trabajadorxs jubilados.

Alicia Clérico, vicepresidenta del Consejo, asume esta función totalmente ad honorem y, a la par de otrxs concejerxs, fue parte de esta jornada de protesta.

“Siempre presente el Consejo acompañando a los trabajadores, porque es nuestra lucha y estamos convencidos de que debemos seguir prestando el servicio. Hoy le estamos mostrando cuales son los trabajadores, la maquinaria y como sostenemos cada verano este servicio. El mensaje es que los vecinos se solidaricen y nos apoyen”, destacó.

Por su parte, Silvia Corace (trabajadora jubilada de la COOPI y actual delegada) rescató el quehacer solidario de la cooperativa como uno de los aspectos que la lleva a “seguirla defendiendo”. “Es una institución digna a lo largo de sus 57 años. No puedo entender que la quieran destruir, es indigno en esta época de pandemia donde el trabajo falta. Me entristece muchísimo haber llegado a esta situación”, reflexionó.

Mientras bengalas teñían el cielo de celeste, el color que identifica al agua, esa energía de la lucha se contagiaba. Así fue como se incorporó a la columna de manifestantes Jimena Fernández, docente y tallerista de la Casa de la Cultura de la Cooperativa Integral. De esta forma fundamentó su participación, “es la institución más solidaria por Carlos paz, es la única que se preocupa por los vecinos y no lo hace como un acto de demagogia, si no por entrega y eso es lo que más se valora, que es genuino, que es de verdad para todos. Estoy acá porque creo en este proyecto comunitario.”

Asimismo, estuvo acompañando la marcha en representación de la Asociación de Trabajadores del Estado, su secretario de Formación Cesar Theaux como una muestra de “solidaridad entre trabajadores”. A partir del rol que asumió el en representación del personal de salud, criticó el accionar municipal sobre las problemáticas que hoy tiene abiertas la localidad.

“Negligencia, imprudencia, gobernar no es ocultar el conflicto es reconocerlo y buscarle canales de solución que es lo que Gesteira y su gabinete niegan. Ellos pregonan el diálogo, pero no son capaces de sostenerlo. Creen que dialogar es decirle que sí a todo lo que ellos dicen y eso no es un diálogo es un monólogo”, opinó.