Asamblea Hospital Sayago

Les trabajadores de la salud municipales rechazaron la oferta salarial del gobierno y retomaron las asambleas

Gremial Salud

Les profesionales de la salud del municipio de Villa Carlos Paz reiniciaron las asambleas de dos horas por turno como medida de protesta hasta obtener una respuesta favorable al reclamo por mejores condiciones laborales que vienen impulsando desde mediados de año.

Las asambleas se desarrollan por la mañana de 10 a 12 hs. y la tarde de 16 a 18 hs. en el hospital Gumersindo Sayago, los diferentes dispensarios y los consultorios de La Fábrica. Durante ese tiempo solo se atenderán urgencias y emergencias.

Este martes el personal de salud decidió realizar una acción frente al hospital sobre Av. Perón con carteles y aplausos alertando a les vecinos sobre el conflicto. De esta manera, recibieron la adhesión y el apoyo de quienes transitaban por el lugar.

Los nombres de compañeros que se encuentran en estado crítico por Covid-19, el detalle de trabajadores afectados por la enfermedad en cada área y el pedido de un salario digno eran algunas de las expresiones en los carteles.

Vale mencionar que los equipos de salud vienen impulsando un plan de lucha por una recomposición salarial desde principios de noviembre, ya que no reciben un aumento desde enero.

Los cuatro puntos principales que le exigen al municipio son: aumento de sueldo de por lo menos el 35%; pago diferenciado de feriados; semana sanitaria para todo el personal de salud; y contemplar en la remuneración el ítem de trabajo de riesgo para todo el personal sanitario (que implica un 15% de remuneración sobre el salario básico, según ordenanza municipal).

“La primera oferta fue rechazada por todos los empleados porque era muy baja y terminábamos de cobrar el aumento en septiembre. Es evidente que estamos trabajando en una pandemia y que es un trabajo de riesgo, porque tenemos contacto con un montón de enfermedades”, advirtió Débora Gillabert, una de las trabajadoras del centro de salud.

Cuando comenzó este esquema de protestas se abrió una instancia de negociación con la participación del Sindicato de Trabajadores Municipales. Sin embargo, la oferta del gobierno fue considerada insuficiente y se decidió que volvieran las asambleas.

“No hemos recibido una respuesta satisfactoria. Tenemos congelados los sueldos desde enero. Tenemos que vivir y comer y no hemos parado. Hay pedidos que hacemos hace años como el goce de licencia sanitaria que se nos ha negado. Es un reclamo para la gente que hace guardia, pero está la persona de limpieza, quienes hacen de comer”, manifestó Gillabert.

Asimismo, Cristina Farah, Jefa del servicio de Pediatría del hospital Gumersindo Sayago, repasó el comienzo del reclamo hace seis meses: “Fueron presentadas tres notas que no obtuvieron respuesta donde fundamentalmente se pedía una reunión y luego una cuarta donde se avisaba que se iniciaban las asambleas. Se hicieron durante una semana y se suspendieron para facilitar el diálogo. Al cabo de siete días, la respuesta fue negativa. El ejecutivo aceptó el pago diferenciado de los feriados, los otros items no”.

En ese contexto, el 94% de les trabajadores resolvió retomar las asambleas, ya que muy lejos está el 5% ofrecido por el municipio como aumento en enero del 35% que se demanda. Durante todas esas instancias, el secretario de salud pública, Julio Niz, no se acercó al hospital para contactarse con les profesionales.

El conflicto desnuda las condiciones de informalidad laboral en las que históricamente se encuentran les trabajadores de la salud del municipio. “En una encuesta anónima, que no fue de la totalidad del personal, se registró que aproximadamente un 25% está con un contrato de trabajo, 20% en planta permanente y el resto con locación de servicio, que en este momento es con un contrato de tres meses”, especificó.

También mencionó que en años anteriores los contratos han sido más largos. La médica tiene 21 años de antigüedad y estuvo en algún momento bajo estas modalidades de contratación.

“El equipo de salud está agotado, se nos suspendieron las licencias. Estamos cubriendo a muchos compañeros nuestros que están con coronavirus. Tenemos a dos muy enfermos y todo esto influye en el ánimo de la gente. Hay una falta de reconocimiento de todo esto por parte del municipio o bien un reconocimiento en las palabras y no en la cuestión económica. Hay una sensación de impotencia, de falta de empatía hacia nosotros”, sentenció Farah.

Cabe recordar que un enfermero de la Unidad de Terapia Intensiva (UTI) y un médico se encuentran en este momento en grave estado, con asistencia mecánica, internados en la UTI de COVID-19 en el hospital Domingo Funes.

Farah también planteó que hay profesionales que integran los grupos de riesgo ante la enfermedad y que se encuentran trabajando, en muchos casos para cubrir a compañeres enfermes. En esos casos, son obligados a desvincular al municipio de cualquier responsabilidad ante un contagio.

Este jueves 3 de diciembre, Día del Médico, se realizará a las 11 hs. un abrazo solidario al hospital para reconocer a les trabajadores sanitarios que fallecieron prestando servicio en el marco de la pandemia del coronavirus (entre ellos se encuentra el reconocido pediatra Jorge Herrou) y también quienes están internados luchando por su vida. “Se van a tener todas las medidas necesarias para que se sumen los vecinos. Son nuestros y nosotros somos de ellos, necesitamos el apoyo de todos en este momento”, expresó Gillabert.