Lluvia en Sol y Río

La lluvia mostró el impacto de los incendios arrastrando cenizas en los barrios del sur de la ciudad

Ambiente Vecinalismo

Los barrios del sur de la ciudad de Villa Carlos Paz sufrieron este domingo las consecuencias de los incendios forestales que arrasaron varias hectáreas de bosque nativo y la falta de obras de infraestructura en la zona. La tormenta que se desató este domingo generó que varias calles se aneguen debido al escurrimiento del agua de lluvia que baja de la montaña hacia el río San Antonio, desembocando en el lago San Roque.

El barrio Sol y Río fue uno de los más afectados. Las imágenes valen más que mil palabras, las calles se convirtieron en ríos teñidos de negro por el arrastre de las cenizas.

“No nos esperamos que con una lluvia de moderada a fuerte se desplazara tanto la tierra y cenizas, eso es lo que bajó del cerro. Fue directo hacia el río por la calle Duarte Quiros. Era incontrolable. Algunos vecinos tuvieron agua en las casas y vienen padeciendo esto hace tiempo, porque el agua viene con mucha fuerza”, aseguró Valeria Curzi, presidenta del Centro Vecinal de Sol y Río, a VillaNos Radio.

El panorama es de una “zona de desastre”, advirtió. Hoy tierra, ramas, piedras y restos de cenizas cubren de punta a punta el barrio, incluida la plaza ubicada sobre Av. Cárcano.

El agua ingresó a algunas viviendas con todo lo que trae en su paso veloz por las calles del barrio tierra, piedras, ramas y las cenizas que dejó el fuego que arrasó la ladera de las sierras a fines del mes de septiembre. Según Curzi, este es un problema de muchos años en el barrio y las familias que viven sobre calles sin adoquinado son las que más sufren.

“Además del fenómeno natural está el desmonte por el incendio, esto definió que bajara el agua sin que nada la atajara. Nos abrió los ojos aún más de lo que significa la deforestación por el fuego. Por eso, hablamos de hacer algún tipo de forestación. Queremos elaborar un proyecto”, subrayó.

A su vez, les vecines reclaman el desarrollo de obras de infraestructura que mejoren las condiciones de vida en el barrio. “Necesitamos más obras de contención del agua, remediación forestal, adoquinado de calles. Queremos garantizar que el fuego no llegue a las casas, reforestar, trazar senderos para el acceso rápido de los bomberos y evitar las inundaciones”, explicó la presidenta.

Hasta el momento, no hubo ninguna comunicación oficial por parte del municipio con el centro vecinal sobre proyectos de obras como un plan de reforestación en la zona protegida arrasada por las llamas.

“La realidad del vecino es muy diversa a las instituciones. Queremos empezar con lo concreto porque somos los perjudicados en forma directa. Lo vamos a tener que hacer sin esperar demasiado. Siempre somos los vecinos los que vamos al frente”, afirmó.

Curzi rescató que la experiencia de la pandemia, los incendios y el impacto de las lluvias ha fortalecido el compromiso vecinal para trabajar por el barrio: “Venimos asistiendo a la gente en pandemia que perdió el trabajo con alimentos. Eso despertó empuje y solidaridad entre vecinos, después apareció lo del incendio que nos dio un cachetazo simbólico y esto del agua vuelve a alertar sobre la necesidad de hacer un trabajo mancomunado muy fuerte”.