Impiden el ingreso al personal de salud municipal que fue despedido por teléfono

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Con la presencia de Seguridad Urbana, lxs trabajadorxs de salud que fueron informados de su desvinculación por teléfono, fueron impedidos de ingresar a su lugar de trabajo. Tal es el caso del pediatra Roberto Álvarez que de manera pacífica intentó ingresar al hospital municipal Gumersindo Sayago para cumplir con su horario de guardia, y le fue impedido.

El 31 de diciembre Álvarez recibió la noticia de su despido a través de un llamado telefónico. “Me llegó la notificación vía telefónica y de forma anónima. La persona que me habló me dijo que era de la municipalidad, pero no se presentó. Vine a ocupar mi lugar de trabajo y no me dejaron entrar por ‘orden de arriba’. Sabrán interpretar de donde viene esa orden”, dijo el profesional.

Desde hace tres años que Álvarez se desempeñaba como pediatra en el hospital, con locación de servicio. “Estamos en plena pandemia y en plena temporada. Hay que ver cómo van a  resolver esto. Quizás ya tienen los puestos cubiertos, sino sería muy grave”, evaluó.

Consultado sobre las razones de esta decisión del gobierno municipal, el médico respondió: “Por haber hecho declaraciones que al intendente le cayeron mal y por estar en un conflicto laboral”.

En diálogo con VillaNos Radio, el profesional relató que desde agosto se viene pidiendo una reunión con las autoridades municipales para plantear mejores condiciones de trabajo. En concreto: recomposición salarial acorde a los niveles inflacionarios, la licencia sanitaria, pago de feriado y reconocimiento de tareas de riesgo. “Sin ir más lejos, yo me enfermé de Covid en el hospital”, ejemplificó.

Antes de ir al hospital, Álvarez presentó un escrito rechazando la desvinculación. “En el escrito rechazo el despido porque va en contra de la Constitución Nacional, de las leyes que hablan de la estabilidad del empleo público. Uno lee y sabe que el empleo público puede estar en forma transitoria o en disponibilidad, un año. Al cabo de un año, por más contrato que firmes, automáticamente pasas a planta permanente. Te tienen que indemnizar si te despiden. Te tienen que pagar las vacaciones, aportes jubilatorios, obra social. Nada de eso ocurre.

“De mí dicen que le falté el respeto al intendente. Y yo me remito a lo que fueron mis declaraciones. Dije que el intendente despreciaba a los trabajadores de la salud y por tanto a la salud pública. Y para eso me baso en que nunca nos recibió. Nos ninguneó siempre. Ahora la respuesta a un reclamo más enérgico, es del despido o el traslado. Es un acto totalmente arbitrario”, remarcó.

Además de los siete despidos, el gobierno de Carlos Paz Unido también resolvió reubicar de manera compulsiva otros cinco trabajadores. Entre ellas están las médicas Cristina Farah, Silvia Maggi y Paula Carmignani, partícipes activas de las demandas por mejores condiciones de trabajo.

En el caso de Maggi, tiene 25 años de antigüedad. Hoy se presentó para cumplir con la guardia de los lunes en el hospital Sayago y también le fue impedido el ingreso. En su caso, fue trasladada al dispensario de Colinas, con horarios discontinuados.

“Esto me implica redistribuir horas y perder un trabajo. Esto claramente es una represalia. Hace ocho años que reclamamos condiciones más dignas. No puedo entrar a mi lugar de trabajo durante 25 años”, dijo y reparó en la presencia de Seguridad Urbana impidiéndole el ingreso: “Se ve para la secretaría de Salud y para la directora del hospital somos delincuentes”.

María Eugenia Cordi es médica pediatra. En febrero se cumplirán 6 años de estar con contrato como locadora de servicios y el 31 de diciembre fue informada que no se le renovaría el contrato. “Tenemos una situación de precariedad absoluta en cuanto a las condiciones de los contratos, los sueldos, las responsabilidades que tuvimos. Nunca paramos, porque en la pandemia no paramos. Y esta es la devolución.

“Incluso hicimos muchas cosas que no eran pagas y las hicimos por voluntad, como los ateneos de pediatría. He hecho trabajos colaborativos como el llenado de las fichas médicas en los dispensarios. Mucha ingratitud por parte de la gente que está en salud en este municipio”,  dijo.