El IPEM 388 de la comuna San Roque está en plan de lucha por más personal y conexión a internet

Educación Portada

El IPEM 388 está ubicado a cuatro cuadras de la Plaza Federal en la comuna San Roque, entre la montaña y el lago. La plaza tiene conexión gratuita y pública de internet, la escuela desde el año pasado no.

En el 2019, se abrió el turno tarde, pero no se incrementaron los cargos administrativos y de acompañamiento pedagógico. Solamente se habilitaron las horas de los profes. Preceptorxs, coordinadorx de curso, secretaria y ayudante técnico todo está a la mañana. Hay 120 chicos asistiendo a clases sin acompañamiento.

“El otro gran problema es que no tenemos acceso a internet desde al año pasado. La bimodalidad en estas condiciones es remar en el barro. Se vuelve demasiado indigno el trabajo”, explicó Gabriel Correa, docente de la institución, delegado gremial de la Unión de Educadores de la Provincia de Córdoba (UEPC) e integrante del Colectivo de Educadorxs desde el Sur.

La comuna se hacía cargo del costo del servicio hasta el 2019. Al entrar en la pandemia el jefe comunal Jorge Bustamante dio de baja internet.

Ante el pedido de que con el regreso a clases presenciales durante el 2020 se reestableciera el servicio, “la comuna nos dijo que no había plata”, indicó Correa.

“Hoy usamos datos de los profes y de la directora. Es insostenible”, agregó.

En cuanto a la necesidad de incorporar personal administrativo, corresponde sumar unx preceptorx cada 100 estudiantes. La institución hizo los pedidos legales al Ministerio de Educación de la provincia, pero fueron rechazados.

La escuela tenía 170 alumnxs 3 años atrás. Ahora asisten 340, pero mantiene la misma cantidad de cargos docentes y administrativos que en aquel momento.

Hoy lxs docentes están tratando de compensar la falta de personal, alternando entre el turno mañana y la tarde. “Mi cargo es a la mañana, pero a veces vengo a la tarde. Estamos tapando huecos”, contó.

Por lo tanto, este sábado la comunidad educativa decidió organizar una jornada en defensa de la educación pública para visibilizar la problemática. “La acción la hacemos en la plaza federal porque hay acceso a internet libre. Una plaza recreativa y turística tiene internet y la escuela no, que está a 4 cuadras”, advirtió el docente.

El año pasado el cuerpo docente hizo un relevamiento sobre las condiciones de conectividad de lxs alumnxs del IPEM. Sólo un 30% contaba acceso a internet y recursos tecnológicos como un celular. El resto tenía situaciones muy variadas como un celular por familia para cinco hermanxs. Algunxs estudiantes iban a estaciones de servicio u otros comercios para poder conectarse.

“Nos llegaron 30 computadoras que prestamos a familias y profes puntuales a quienes no les alcanza parara comprarse una. El 10% de profes la recibió”, aseguró.

Este jueves se organizó una nueva protesta para presentar el reclamo de conectividad para alumnxs y profesorxs. “Las familias están muy organizadas, se van a juntar las madres en la escuela al mediodía y van a movilizar hasta la comuna de San Roque”, anticipó.

La escuela cuenta con el personal de limpieza para garantizar la higiene y evitar contagios dentro de la institución. Sin embargo, hay mucha preocupación por la ausencia de protocolos en el transporte público.

“Hay una sola línea de colectivo que pasa por acá y es la línea de la empresa La Calera. No existe protocolo, no hay más frecuencia. Hay mucho riesgo de contagio. El colectivo que llega a las 8 ayer venía lleno y sin ventanas abiertas”, afirmó.

A este panorama se suma el descenso marcado de la temperatura que se ha registrado en las últimas semanas, complicando el sostenimiento de la presencialidad. “La semana pasada fue terrible, no se podía estar con las ventanas abiertas. Dimos clases con una temperatura de 1°”, relató Correa.

Correa considera que suspender la presencialidad profundiza la desigualdad: “Sabemos la importancia de la presencialidad en la escuela, pero en estas condiciones no se puede y tampoco se tienen los recursos para volver plenamente a la virtualidad”.

“Esas no son condiciones para aprender. Esta compleja la situación, porque pasar a la virtualidad sin recursos y conectividad es un vaciamiento indirecto de la educación pública”, subrayó.