El conflicto en el sistema de salud municipal afecta sobre todo a menores y embarazadas

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El impacto de los despidos y traslados ordenados por el intendente de Villa Carlos Paz, Daniel Gómez Gasteira, afectó en buena medida a pacientes que utilizan los servicios de pediatría y obstetricia del Hospital Sayago.

Se trata de servicios que ya trabajaban en el límite de sus posibilidades para cubrir la demanda y que en 2021 quedaron duramente golpeados por el proceso de ajuste y amedrentamiento que aplica la Municipalidad sobre el centro de salud.

Así surge de un relevamiento llevado a cabo por ATE con trabajadoras, trabajadores y pacientes.

“Por desplazar a la médica especialista en Pediatría de la guardia de urgencias, el Hospital Sayago estuvo un mes sin pediatra los días jueves. Esto es fruto de la reubicación compulsiva de esta profesional con 16 años de experiencia en su lugar de trabajo y con un legajo impecable. A pesar de que la ciudad se encuentra en plena temporada estival y en medio de la pandemia, recién se cubrió el cargo la semana pasada con una médica que no tiene la especialidad en pediatría”, detallaron desde el gremio.

También se desplazó del hospital a la pediatra encargada de los niños internados, discontinuando el proyecto de nacimiento respetado, que intentaba adecuar los nacimientos en el Hospital Sayago a la Ley N° 25.929 sobre Parto Humanizado, norma que garantiza los derechos de los padres y los recién nacidos en el momento del nacimiento.

Seguidamente se desarmó el equipo multidisciplinario que atendía a puérperas -formado por profesionales de áreas como psicología, nutrición y pediatría. La pediatra daba también los turnos para diversos chequeos neonatales (otoemisiones, ecografía de caderas, etc.) para niños de los Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS), telefónicamente o través de un programa informático creado a tal fin. Este servicio ya no se brinda más en la institución.

Atención primaria. Por despedir al pediatra de guardia de los días lunes fue cerrado a su vez el CAPS de Barrio Colinas, uno de los sectores vulnerables de la ciudad, por tres semanas los lunes a la noche. El objetivo fue llevar al médico generalista de dicha CAPS al hospital para atender pediatría.

Esto implicó que si hubiera habido una urgencia –como un niño que convulsiona, un accidente de tránsito, etc.- la guardia del área estaba cerrada, en un barrio en que no cuenta con recorridos de colectivos por la noche.

A su vez, el pediatra despedido tiene la especialidad como médico emergentólogo y se encargó de dictar en 2019 tres cursos de “reanimación cardiopulmonar avanzada” para médicos y enfermeros, con certificados firmados por la dirección del hospital, sin cobrar absolutamente nada.

Discapacidad, también afectada. El intendente Gómez Gasteira despidió también a una médica pediatra especialmente comprometida en la atención de niños con discapacidad. Se trata de una profesional de la escuela especial Mariette Lydis.

La doctora estuvo durante el año 2020 a cargo del programa de capacitación continua de todo el equipo de pediatría municipal (hospital y dispensarios) consistente en ateneos por Zoom, brindados por distintos especialistas.

Todo este cuadro da cuenta de las consecuencias para la población y para las y los trabajadores del sistema sanitario público de Villa Carlos Paz de las resoluciones del jefe comunal, situación que exige revertir despidos y traslados de manera inmediata.

ATE viene reclamando públicamente que la Municipalidad genere un espacio de diálogo para remediar este preocupante panorama.