Bialet Massé protestó contra la autovía y se sumó a una jornada de movilización mundial por la crisis climática

Ambiente Portada

Miles de personas en todo el mundo participaron este viernes de la Marcha contra el Cambio Climático. La iniciativa fue impulsada por la joven activista sueca Greta Thunberg, al frente de su organización “Fridays for Future”, y fue replicada en distintos puntos de nuestro país. En Córdoba, hubo dos focos principales: la capital provincial y la localidad de Bialet Massé.

Vecinxs de diferentes ciudades de Punilla concentraron a las 17 hs. en la intersección de la ruta 38 y la E55 para rechazar el avance del proyecto de una autovía por el oeste del valle desde San Roque hasta La Cumbre. La convocatoria surgió de la Asamblea La Aguadita del barrio Mirador del Lago en Bialet Massé.

“Somos un grupo de vecinos que estamos en contra de este proyecto. Algunos vamos a ser materialmente perjudicados de manera directa y otros que entendemos que es una obra que afecta a todo el valle en términos ambientales y de salud de sus habitantes”, detalló a VillaNos Radio Emiliano Andres Baum, integrante de la asamblea.

“La destrucción de nuestro ambiente nos afecta en nuestra salud directamente, además de los negocios inmobiliarios y los problemas de infraestructura que se van a agudizar. Es un proyecto inconsulto que carece de legitimidad, como se vio en la audiencia pública donde fue avasalladora el número de personas que se manifestó en contra”, explicó.

Vale recordar que en la audiencia pública virtual de un total de 481 exposiciones, 426 personas expresaron su rechazo a la obra, es decir el 89% de lxs participantes.

Emiliano vive en el barrio desde el 2014. Su terreno es uno de los que deberían expropiar para desarrollar la traza prevista por la empresa Caminos de las Sierras y el gobierno de la provincia de Córdoba. Hasta el momento no tuvo ninguna información oficial, a pesar que en diciembre pasado la unicameral aprobó las expropiaciones de terrenos en Punilla.

“Los vecinos nos fuimos comunicando entre nosotros, se venía comentando el proyecto y uno de los vecinos encontró en la página Caminos de las Sierras un plano en PDF. Esa fue la primera vez que nos enteramos, al poco tiempo hicieron la presentación en el Concejo Deliberante de Bialet”, afirmó. En ese momento, se organizó la asamblea vecinal del barrio y comenzaron a juntar información.

En un comunicado, denunciaron que el lunes 20 de Septiembre se presentó en el barrio personal de Caminos de las Sierras para comenzar a realizar mediciones en las viviendas. “De esta forma ilegal y violenta, nos enteramos que van a expropiar un pedazo de nuestras vidas. Sin notificación oficial, sin la presencia del municipio, prepotentes y violentos”, denuncia el documento.

“Se acercaron en los últimos días. Estuvieron haciendo mediciones. Hablaron con algunos vecinos pero no dieron demasiados detalles. Algunos vecinos fueron notificados para que se acerquen a la empresa a recibir información”, contó Baum.

A su vez, relató que significa emocionalmente para él abandonar su hogar ante la posibilidad de una expropiación. “Compré mi terreno, construí mi casa, acá nació mi hijo, tengo un parque y mis plantas. Hay un montón de cuestiones que no tiene que ver con lo económico. Por más que me paguen cuatro veces mi casa, no me interesa irme”, sostuvo.

“Esa es la posición de muchos de los vecinos que elegimos vivir acá. No solo no queremos que pase por nuestra casa, no queremos que pase por el barrio, porque el lugar lo elegimos para vivir de determinada manera en un ambiente más verde y más natural”, subrayó.

La indignación de la asamblea aumenta al recordar que, desde el anuncio del proyecto por parte del gobierno provincial, el intendente Marcelo Oliva nunca se acercó al barrio y hasta se impidió que lxs vecinxs participen en la sesión del Concejo donde se autorizó el uso de suelo modificando el horario. “Fue una vergüenza desde lo institucional”, enfatizó.

Lxs vecinxs vienen señalando que el objetivo atrás de la autovía no tiene que ver con mejorar el tránsito si no con el plan IIRSA (Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana).

“Para el proyecto de país continua un proceso de primarización de la economía que lleva a un país con un 60% de pobres y millones de chicos que no tienen para comer. Las crisis las vivimos también en el barrio con los índices de pobreza que hay enormes. La plata se necesita para otras cosas no para una autovía”, afirmó.

Las necesidades de Bialet no escapan al conjunto de las poblaciones del valle de Punilla. “El servicio de transporte público es deficiente y caro. Falta de bancos en todos los niveles, de estudios terciarios no hay nada. Falta personal e insumos en el Funes y todos cobran sueldos muy bajos. Falta agua, acá hay vecinos que por ahí tienen agua una vez a la semana. No hay infraestructura para los que ya vivimos y quieren traer más gente”, detalló sobre el impacto de la autovía en el avance inmobiliario y la reconversión de las localidades en ciudades dormitorio.

El pedido de la asamblea, a la par de otras organizaciones socio-ambientales del departamento, es cambiar la mirada. El problema no es la conectividad, planteó Baum, sino “generar infraestructura de servicios, salud, educación y trabajo que haga que la gente no tenga que viajar a Córdoba para cualquier cosa. Acá no hay proyecto de generar puestos de trabajo y alivianar la circulación de las personas a Córdoba”.

El trazado aprobado por el gobierno atraviesa zonas protegidas de bosque nativo, de alto valor arqueológico, arrasadas por incendios forestales en los últimos años y cuencas hídricas fundamentales. El argumento en defensa del proyecto por parte de intendentes, funcionarios y referentes políticos de Punilla en la audiencia pública fue una idea sesgada de progreso.

“Esta situación puede cambiar mientras el pueblo se movilice. Nos venden un progreso que se acaba en sí mismo, buscándolo nos eliminamos a nosotros y el entorno en el que vivimos. Para nosotros estás políticas no tiene que ver con el progreso, el progreso es vivir en una sociedad más justa, más humanitaria”, concluyó.