#24M en Icho Cruz: lxs niñxs marcharon abrazando la memoria

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La localidad de Icho Cruz fue el epicentro en el Sur de Punilla de las actividades organizadas por el Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia. La participación de niñxs y adolescentes de la zona fue la huella más importante que dejó un día cargado de lucha.

“Hoy estuvimos defendiendo nuestros derechos, para que nunca más pase lo que pasó”, explicó Pacha de 9 años.

El centro cultural El Hormiguero propuso que la jornada inicie a las 14 hs. con una intervención en la plaza (Pavón y Yuqueri) frente a la escuela primaria Mercedes San Martín de Balcarce . Hasta las 18 hs. se pintaron pañuelos y banderas para sumar a la movilización que comenzó unos minutos más tarde.

“Vengo motivada por mis hijos para que este día sea de memoria. Venimos hablando del tema hace varios días. Es importante manifestar ocupar la calle y no olvidar pensar en todos los momentos, hechos y situaciones que hoy nos dan los derechos y libertades que gozamos”, contó a VillaNos Radio Antonela, vecina de Icho Cruz.

La decisión política de activar acciones en el marco de la Semana de la Memoria en la comunidad fue valorada por lxs presentes. Entre ellxs se encontraba Sabrina, que llegó desde Cuesta Blanca. “Nunca había habido una movida local. Es la primera vez que está surgiendo hacer algo de parte muchas personas. Es importante para mantener la memoria viva”, sentenció.

El antecedente que existe en la zona sur del departamento es una pintada de pañuelos blancos para conmemorar a las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo que se realizó en 2018 y tuvo como respuesta la criminalización de lxs vecinxs que participaron.

“Que la lucha se vea en el pueblo, en la casa y que nos pasa todos. Es importante que desde pequeñes sepan de que se trata esto”, coincidieron.

La previa estuvo marcar por el sonido de los tambores de la Cuerda de Candombe de Icho Cruz. Recorrieron parte de la circunferencia de la plaza dando ritmo al encuentro.

“Estamos para recordar un acontecimiento nefasto que no queremos que vuelva a pasar. Nuestra forma de apoyar es desde los tambores”, manifestó Diego, integrante de la cuerda.

Eliana, otra de las tamboreras, aseguró que “es nuestra forma de estar presente desde la belleza, a pesar de toda la mierda que se ha vivido ponerle alegría y ritmo a este momento”. Con la música, “estamos diciendo que están presentes esos 30 mil”, agregó.

La marcha estuvo encabezada por los más jóvenes que llevaban entre varios una tela amarilla con la frase “Ni olvido ni perdón. Verdad, Memoria y Justicia”. Partió desde la plaza y recorrió varias cuadras de la Av. Argentina para finalizar en el punto de inicio.

Otra de las banderas llevaba la expresión “Nunca más. 30400 compañerxs presentes”. El número busca visibilizar a las personas de la comunidad LGBTIQ+ desaparecidas durante la dictadura cívico militar y representa un reclamo histórico de activistas de la diversidad sexual.

Rosa Luna es familiar de desaparecidos. Su hermana Susana Luna fue asesinada el 8 de diciembre de 1975 por la Alianza Anticomunista Argentina, también conocida como Triple A. Integraba el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), fue secuestrada, estuvo desaparecida 15 días y apareció acribillada.

“Desde ahí marchamos por la justicia y para que nunca más vuelva a suceder todo esto. Estamos acá gracias a la movilización de todos estos años y las abuelas y madres”, afirmó Rosa sobre su presencia en marcha.

En relación a la irrupción de un discurso negacionista que ataca la lucha de los organismos de derechos humanos, expresó que “da mucha indignación, pero no nos intimida y ni nos hace ir para atrás porque la memoria tiene que seguir vigente”.

“Por eso, es importante estar en estos pueblos, aunque seamos poquitos tiene que haber memoria en cada rincón del país y de Latinoamérica”, manifestó.

En ese sentido, Adriana Gentile, abogada de derechos humanos e integrante de la Fundación María Elba Martínez, participó de la movilización y planteó que está a favor de la sanción de una ley nacional que penalice al negacionismo.

“Nadie puede salir diciendo una mentira, es muy peligroso ese tipo de discurso. No es un hecho menor 30 mil desaparecidos, los presos políticos, exiliados y familias destruidas. No solo hubo víctimas directas, sino familias destruidas completamente que es lo que vemos en los juicios”, advirtió.

Por lo tanto, consideró que la continuidad de los juicios de lesa humanidad es clave porque en cada sentencia marca la “verdad ante el negacionismo”. Denunció que en Córdoba están avanzando con lentitud porque el volumen de material probatorio que se tiene que evaluar.

“Aparecen muchas historias que están enterradas todavía. Hay gente que no ha contado su historia. La importancia de que se lleven adelante estos juicios es para el “Nunca Más”, porque no podemos vivir entre criminales de lesa humanidad o genocidas”, enfatizó.

Asimismo, Rosa hizo referencia al diálogo intergeneracional que se genera en el marco de la conmemoración de los 46 años del golpe: “Nos preguntó mi nieto de 5 años quienes habían sido los militares y ahí pudimos explicarle el caso de nuestra familia y lo que pasaba en ese momento en el país”.

La marcada presencia de las infancias está relacionada con el compromiso asumido por las familias de la zona de hacerlxs parte de este día de lucha por el respeto de los derechos humanos. A su vez, da cuenta del rol central que asumen las instituciones educativas en la región para transmitir lo sucedido durante el golpe de Estado cívico, militar y eclesiástico en nuestro país a lxs más jóvenes.

Elena y Alexia, de 9 años, estaban en la plaza andando en bicicleta y “tomando un heladito”, sin embargo, no eran indiferentes a lo que sucedió el 24 de marzo de 1976.

“Había unos militares que sacaron al presidente y gobernaron y ahí se raptaba mucha gente. También, había una plaza donde se juntaban unas abuelitas que llevaban un pañuelo blanco”, relató Elena, que estudia en el Instituto Dante Alighieri de Carlos Paz.

todxs un relato colectivo de los crímenes de lesa humanidad cometidos durante el Terrorismo de Estado en Argentina.

“Secuestraban embarazadas y después a los bebés se los daban a otras familias cualquiera”, señaló Alexia, alumna de la escuela de Icho Cruz.

“O los torturaban hasta morir”, apuntó Pacha. “Por pensar diferente los desaparecían y los asesinaban. Nunca pudieron encontrar a los que desaparecieron”, recordó Cori de 7 años.

“Los militares prohibieron cosas como canciones, cuentos y a gente que no pensaba como ellos”, detalló Nina de 8 años. “También prohibieron pinturas. No te dejaban leer el principito y desaparecieron 30 mil. Los militares tendrían que estar en la cárcel porque hicieron tanta maldad”, argumentó Vicente con 7 años.

Con total certeza aseguraron que es importante conocer la historia para que nunca más se vuelva a repetir y “ser libres”, dijo Pacha. Mientras Cori añadió “es importante que no vuelva a pasar”.

Además, conocían la lucha de las Abuelas y Madres de Plaza de Mayo que llevó a que “más de 100 abuelas encontraran a sus 100 nietos”, destacó Pacha. “Se encontraron porque hicieron análisis de sangre y cada uno tiene un ADN especial. Si coincidían era que eran familia y se lo habían raptado y así se fueron encontrando un montón de familias”, reveló Elena.

La música sikuri y los pañuelos blancos colgados en el pecho se sumaron a las voces de lxs niñxs para conformar un día histórico para la localidad.

“Las políticas de memoria son esto que se transmitan a las generaciones más jóvenes. Es una política de Estado que hay que seguir apoyando. Se ha socializado el tema y esta bueno formarse para que no vuelva a pasar”, subrayó Gentile, quien luego de formar parte de la marcha se acercó hasta El Hormiguero para participar del conversatorio sobre genocidio, crímenes de lesa humanidad y la importancia de los juicios para el presente y el futuro.