#24M en Córdoba: sobre la necesidad de ponerle fin al negacionismo

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“Hoy es imprescindible encontrarnos: Nuestra Patria nos necesita y acá estamos convocando desde los Organismos de DDHH que nos formamos sobre los cimientos levantados por esas mujeres valientes que desde la desesperación y el dolor construyeron bases tan sólidas que nadie pudo deshacer. Esas mujeres que pusieron el cuerpo en el reclamo por la Vida, la Memoria, la Verdad y la Justicia con la convicción de que en ello se jugaba el futuro y la democracia”.

Fragmento del documento final. Mesa de Trabajo por los Derechos Humanos – Córdoba

 

Unas 85 mil personas marcharon este jueves 24 de marzo por las calles céntricas de Córdoba capital bajo la consigna “Por la justicia, la soberanía y la democracia, la memoria está en la calle”, al cumplirse 46 años del golpe cívico militar que instauró el terrorismo de Estado en todo el país.  

La movilización partió desde esquina de Colón y Cañada y estaba encabezada por los organismos de derechos humanos. Sucesivamente se fueron sumando las columnas de organizaciones sociales, juveniles, colectivos culturales, sindicatos, movimientos sociales y partidos políticos.

La marcha tuvo mucho color, mucha alegría, muchos abrazos y saludos de encuentro. Es que después de dos años, el pueblo cordobés volvía a ocupar las calles para seguir demandando la continuidad de las políticas de memoria, verdad y justicia.

También vale destacar nuevas presencias, como las del colectivo Resistencia 1913 – Talleres Antifascista, integrado por hinchas del Club Atlético Talleres, para recuperar las historias de hinchas desaparecidos. Marchaban detrás de una bandera que decía “En las tribunas faltan 30 mil” y entre los hinchas identificados se encuentra el exvicegobernador y dirigente de la UTA, Atilio López, asesinado por la Triple A en septiembre de 1974.

“Dentro del Club no nos dan mucha bolilla, pero estamos tratando de hacer la búsqueda para rendirles un merecido homenaje”, expresó Facundo, integrante de la organización.

En la marcha también hubo fuerte presencia de organizaciones del colectivo TLGBIQ+, quienes vienen insistiendo en la necesidad de darle visibilidad a la persecución y represión que sufrieron las personas de identidades disidentes. “La memoria no puede ser solo heterosexual”, resumió con gran claridad Ivanna Aguilera, responsable del Área Trans – Travesti y Género no Binario de la Facultad de Filosofía y Humanidades.

“Porque existimos resistimos. Soy una mujer trans, tengo 64 años, soy una ex-presa política del Batallón 121 de Rosario. Estoy haciendo memoria en la calle, como corresponde, después de estar dos años encerrados”, dijo e hizo hincapié en que son 30.400 las personas desaparecidas. “Los documentos están. Les sobrevivientes existimos”, subrayó.

El documento consensuado por la Mesa de Trabajo por los Derechos Humanos fue leído por Adriana Ochoa (Organismos de DDHH); Rossana Rodríguez (Foro Sindical de DDHH de la Mesa) y Lucía Figueroa Sánchez (Comisión de Juventudes de la Mesa). Uno de los párrafos más aplaudidos fue el que señaló la necesidad de comenzar a sancionar los discursos negacionistas.

“El negacionismo no es ingenuo, responde a intereses políticos de derecha, busca descalificar a quienes exigimos justicia para las víctimas del estado terrorista. Negar el plan sistemático de desaparición de personas debe ser juzgado como delito. Es tiempo de discutir una ley que sancione el negacionismo del terrorismo de estado, poniendo fin a discursos que empañan la calidad democrática”, leyeron desde el escenario, lo cual fue muy aplaudido.

Sonia Torres: “En cada paso que damos en las marchas, se recupera la dignidad”

Uno de los momentos más emotivos de la noche fue cuando la abuela de Plaza de Mayo, Sonia Torres, subió al escenario y habló ante la multitud que una permanecía en el lugar.

“Les agradezco que nos hayan acompañado en esta marcha magnífica. La ultima dictadura militar desapareció 30 mil argentinos y argentinas. Hicieron en el país más de 500 sitios clandestinos donde nacieron los bebés que nos robaron los militares. Las Abuelas de Plaza de Mayo tenemos que ver con esto. En cada recuperación de un nieto, es un pedazo de historia que recupera la sociedad en su conjunto. En cada paso que damos en las marchas se recupera la dignidad”, expresó.

Sonia Torres tiene hoy 92 años. Su hija, Silvina Parodi, y su yerno, Daniel Francisco Orozco, fueron secuestrados el 26 de marzo de 1976 en Alta Córdoba. Ambos militaban en el PRT- ERP. La pareja fue vista en el Centro Clandestino de Detención y Tortura “La Perla”. Silvina estaba embarazada de seis meses y medio. Estiman que, en junio de 1976, nació el nieto de Sonia en un parto clandestino en la maternidad provincial de Córdoba.

Hace más de cuatro décadas, junto a Abuelas de Plaza de Mayo, Sonia emprende una tarea de búsqueda de las y los nietos apropiados durante la dictadura militar, a través de un trabajo que la llevó a convertirse en una de las referentes más importantes a nivel nacional, entre las defensoras y defensores por la Memoria, la Verdad y la Justicia en la República Argentina.

El reclamo de lxs trabajadorxs de los Espacios de Memoria

Otro de los momentos importantes del acto fue la lectura del documento impulsado por lxs trabajadorxs de los Espacios de Memoria, quienes vienen denunciando vaciamiento y precarización laboral. El actor y director de teatro, Toto López, fue el encargado de leer ante la multitud el reclamo.

“Los Espacios para la Memoria se sostienen por el compromiso de las y los trabajadores. Las y los empleados públicos de la provincia estamos transitando momentos sumamente críticos. Nuestra actual situación es el reflejo de políticas de flexibilización del gobierno provincial que apuntan certeramente al vaciamiento de ciertos sectores del Estado de Córdoba. Los Espacios para la Memoria no son ajenos a esta realidad. Desde años somos testigos del constante deterioro de las políticas publicas de memoria y derechos humanos en la provincia”, señalaron en el documento.

Detallaron que desde el 2012 se perdieron 30 cargos. “Esto no solo impide la planificación del proyecto de trabajo y el normal desarrollo de nuestras tareas, sino que convierte a les trabajadores en multitareas, en un intento por sostener el proyecto institucional por el que trabajamos durante 15 años con amor y compromiso”, expresó.